Luis
Fernando Gómez Gutiérrez
Junio
de 2018
Cuando
era senador el presidente electo Iván Duque, lideró una campaña en contra de
los impuestos a las bebidas azucaradas recurriendo a argumentos que no estaban
soportados por evidencia científica robusta. Esta y otras posturas que ha
formulado acerca de diversos asuntos públicos, hacen suponer que el Doctor
Duque es un ferviente adepto del liberalismo libertario propuesto por Robert
Nozick. En esta línea de pensamiento filosófico, la salud es un proyecto
individual y por lo tanto no es necesario implementar políticas públicas para
prevenir condiciones crónicas asociadas a la obesidad.
Teniendo
en cuenta este antecedente, los ciudadanos que defendemos el derecho a la salud
- particularmente en el área de la prevención de enfermedades crónicas no
transmisibles - debemos estar preparados para un periodo de gobierno que posiblemente
le dará poca prioridad a diversos desafíos de salud a los que se enfrenta la sociedad.
Ante
este panorama, es adecuado destacar la relevancia que tienen para la salud
pública los movimientos contrahegemónicos. La socióloga Nancy Fraser ofrece un
marco teórico acerca de este tema, que se resume en los siguientes párrafos tomados
del libro “Democracia deliberativa y salud pública” que publiqué en 2017:
“Nancy Fraser (1990) ofrece una visión
teórica complementaria a la de Habermas que permite entender cómo los procesos
deliberativos dan la posibilidad de avanzar en consensos sociales y en acciones
concretas para disminuir inequidades sociales relacionadas con salud. La autora
plantea que la teoría política liberal asume erróneamente la posibilidad de
concebir la democracia a partir de estructuras sociales y económicas
inequitativas. Esta premisa va en
contra de la supuesta igualdad, en términos
de participación política, que se
propugna en las democracias
liberales, debido a que los grupos subordinados
no tienen la posibilidad de que se
escuchen sus reclamos.”
“Ante este escenario, Fraser
cuestiona la idea de una esfera pública amplia e integrada y propone, por el
contrario, que en sociedades muy inequitativas como las latinoamericanas se
debe propiciar la pluralidad de grupos sociales, que esta autora denomina como
contrapúblicos, los cuales permiten que surjan deliberaciones acerca de asuntos
eludidos por la sociedad. En este mismo sentido, Joshua Cohen plantea que,
cuando existen inequidades en la representación política, se requiere estimular
la conformación de movimientos sociales por aquellos que están excluidos (2009,
p. 66). … Precisa, además, que su intención está lejos de pregonar una mirada
posmoderna de la multiplicidad. Por el contrario, la intención nuevamente es
permitir que las voces de los grupos marginados de la sociedad puedan ser
escuchadas en las deliberaciones públicas.”
Fraser
plantea además que “.., los movimientos feministas que abogaban
en contra de la violencia de género representaban una voz aislada y marginal de
la esfera pública, lo que se reflejaba, a su vez, en el hecho de que esta fuera
asumida como un asunto privado. En este escenario, los grupos feministas
conformaron un movimiento civil contrahegemónico, a partir del cual diseminaron
una mirada de la violencia doméstica, como un rasgo sistémico y ampliamente
aceptado por una sociedad predominantemente machista. Los esfuerzos
persistentes de estos movimientos civiles, que se expresaban en múltiples y
permanentes deliberaciones en la esfera pública, permitieron que sus
reivindicaciones adquirieran notoriedad pública y comenzaran a ser objeto de
regulación por parte de los gobiernos.”
“Como apunta Fraser (1990), este y
otros ejemplos destacan el hecho de que, si bien los movimientos sociales
tienen pocos miembros involucradas en sus fases iniciales, entienden que hacen
parte de un sector ciudadano potencialmente más amplio, con el cual, a pesar de
ser indeterminado o anónimo, comparten valores.”
El
problema de la obesidad infantil es un asunto público que requiere una
respuesta social organizada a través de la implementación de políticas por
parte del Estado. Los argumentos que nos soportan tienen una fuerte evidencia
científica y una justificación ética robusta.
No
podemos desfallecer. Como decía mi abuelo: “el
camino será largo y culebrero”.
*
Los párrafos del libro “Democracia deliberativa y salud pública” fueron
incluidos en esta nota con la autorización de la Editorial Javeriana. Las
personas interesadas en el libro pueden adquirirlo en la Tienda Javeriana o en
la librería Lerner. La versión digital en Kindle estará disponible en los
próximos meses.
Referencias
Cohen,
J. (2009). Philosophy, politics,
democracy: Selected essays. Cambridge:
Harvard University Press.
Fraser,
N. (1990). Rethinking the public sphere: A contribution to the critique
of
actually existing democracy. Social Text, 25/26, 56-80.
Gómez
LF. (2017). Democracia deliberativa y salud pública. Bogotá: Editorial
Javeriana.
Nozick R. (1974). Anarchy, state and
utopia. Philadelphia: Basic Books.
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