Luis Fernando Gómez Gutiérrez
Párrafos
tomados del libro “Democracia
deliberativa y salud pública”, en las cuales se aborda la relevancia de los
conceptos de esfera pública y sociedad civil en el quehacer de la salud pública
(Gómez, 2017).
“El concepto de esfera pública designa el espacio
social que se configura en la modernidad y en el que se lleva a cabo la
participación política, a través de procesos comunicativos mediados por el
habla. En la esfera pública los ciudadanos deliberan acerca de asuntos de su
interés, en ámbitos tan diversos como la actividad política de las personas
fuera de los partidos oficialmente institucionalizados, los grupos de
activistas, las organizaciones voluntarias o las discusiones espontáneas en
múltiples escenarios cotidianos. La esfera pública puede ser descrita como una
red en la que fluyen perspectivas y puntos de vista, que son filtrados y
sintetizados a través de opiniones públicas. En la esfera pública se pueden
criticar y expresar disentimientos y lograr un acuerdo sobre un asunto de
interés común (Habermas, 1998a).
Habermas
enfatiza que la esfera pública no puede ser asumida como una institución, como
una organización, ni como un marco de normas que estructura un “orden social”.
Esta no incluye las relaciones económicas o mercantiles que tratan de asuntos
exclusivamente relacionados con comprar o vender, abordajes que permiten
generar una diferencia entre los aparatos estatales, los mercados económicos y
las asociaciones o grupos de la sociedad civil. Así mismo, los asuntos que se
deliberan en la esfera pública no tienen una expresión en términos de
representación política, debido a que no es una agregación de individuos que
expresan sus posturas de manera aislada (1998a, p. 360).
Existen diferentes maneras de entender el concepto
de “sociedad civil”. En la visión del liberalismo clásico, esta es concebida
como un espacio del orden privado plenamente separado del Estado; por lo tanto,
para un adecuado funcionamiento de la esfera pública, es precondición la
existencia de un Gobierno con un margen de acción limitado que dé plena
libertad al mercado económico (Fraser, 1990). En Estados con separación de
poderes públicos, en los que los parlamentos son elegidos popularmente, esta separación
tiende a desaparecer y, por el contrario, la sociedad civil empieza a
representar sectores de la esfera pública dentro de los órganos del Estado. Es
allí donde se plantean, de acuerdo con Nancy Fraser, dos funciones duales de
las esferas públicas: la formación de opinión pública y la toma de decisiones.
Como se mencionó en párrafos anteriores, para Habermas (1998a) la
sociedad civil está conformada por las instancias no gubernamentales y no
económicas, que anclan las estructuras de comunicación de la esfera pública.
Está compuesta por organizaciones y movimientos que permiten que los problemas
sociales que se plantean en las esferas de la vida privada puedan resonar con
mayor fuerza en la esfera pública y permearla. En esta mirada, la sociedad civil
es una interface entre la esfera privada y la pública
Para Nancy Fraser (1990),
estos conceptos de esfera pública y sociedad civil permiten diferenciar la
sociedad civil del aparato estatal, la economía de mercado y las asociaciones
democráticas, distinción fundamental para concebir una adecuada teoría
democrática. Una pobre delimitación conceptual entre lo que es y no es la
sociedad civil puede distorsionar considerablemente las discusiones
relacionadas con iniciativas de salud pública y salud global, para lo cual es
adecuado plantear un ejemplo. En septiembre de 2011 se llevó a cabo la reunión
de alto nivel de las Naciones Unidas sobre enfermedades no transmisibles, la
cual contempló una declaración política en la que se hacía un llamado a
emprender acciones para prevenir y controlar estas enfermedades (WHO, 2011). En
las reuniones preparatorias llevadas a cabo en Moscú y Nueva York estuvieron
involucrados varios representantes de la “sociedad civil”, entre los que se
incluía el director ejecutivo del Foro Económico Mundial, entidad que
claramente buscaba defender intereses económicos por encima de los públicos
(WPHNA, 2011). En los registros oficiales de las Naciones Unidas relacionados
con esta reunión, aparecen las siguientes supuestas organizaciones que representan
a la sociedad civil: la cervecera Sabmiller, Global Alcohol Producers, Glaxo
Smith Kline y Sanofi Aventis (United Nations, 2011). Es obvio que los intereses
de estas multinacionales difieren abismalmente de las organizaciones que
representan a los sectores ciudadanos.”
Gómez
LF. Democracia deliberativa y salud pública. Editorial Javeriana, 2017.
https://www.jstor.org/stable/j.ctv86dg7w
* La Editorial Javeriana me ha autorizado compartir algunos
extractos del libro.
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