viernes, 12 de abril de 2019

Lo que se entiende por sociedad civil tiene efectos en el ejercicio de la salud pública y salud global


Luis Fernando Gómez Gutiérrez

Párrafos tomados del libro “Democracia deliberativa y salud pública”, en las cuales se aborda la relevancia de los conceptos de esfera pública y sociedad civil en el quehacer de la salud pública (Gómez, 2017).

“El concepto de esfera pública designa el espacio social que se configura en la modernidad y en el que se lleva a cabo la participación política, a través de procesos comunicativos mediados por el habla. En la esfera pública los ciudadanos deliberan acerca de asuntos de su interés, en ámbitos tan diversos como la actividad política de las personas fuera de los partidos oficialmente institucionalizados, los grupos de activistas, las organizaciones voluntarias o las discusiones espontáneas en múltiples escenarios cotidianos. La esfera pública puede ser descrita como una red en la que fluyen perspectivas y puntos de vista, que son filtrados y sintetizados a través de opiniones públicas. En la esfera pública se pueden criticar y expresar disentimientos y lograr un acuerdo sobre un asunto de interés común (Habermas, 1998a).

Habermas enfatiza que la esfera pública no puede ser asumida como una institución, como una organización, ni como un marco de normas que estructura un “orden social”. Esta no incluye las relaciones económicas o mercantiles que tratan de asuntos exclusivamente relacionados con comprar o vender, abordajes que permiten generar una diferencia entre los aparatos estatales, los mercados económicos y las asociaciones o grupos de la sociedad civil. Así mismo, los asuntos que se deliberan en la esfera pública no tienen una expresión en términos de representación política, debido a que no es una agregación de individuos que expresan sus posturas de manera aislada (1998a, p. 360).

Existen diferentes maneras de entender el concepto de “sociedad civil”. En la visión del liberalismo clásico, esta es concebida como un espacio del orden privado plenamente separado del Estado; por lo tanto, para un adecuado funcionamiento de la esfera pública, es precondición la existencia de un Gobierno con un margen de acción limitado que dé plena libertad al mercado económico (Fraser, 1990). En Estados con separación de poderes públicos, en los que los parlamentos son elegidos popularmente, esta separación tiende a desaparecer y, por el contrario, la sociedad civil empieza a representar sectores de la esfera pública dentro de los órganos del Estado. Es allí donde se plantean, de acuerdo con Nancy Fraser, dos funciones duales de las esferas públicas: la formación de opinión pública y la toma de decisiones.
Como se mencionó en párrafos anteriores, para Habermas (1998a) la sociedad civil está conformada por las instancias no gubernamentales y no económicas, que anclan las estructuras de comunicación de la esfera pública. Está compuesta por organizaciones y movimientos que permiten que los problemas sociales que se plantean en las esferas de la vida privada puedan resonar con mayor fuerza en la esfera pública y permearla. En esta mirada, la sociedad civil es una interface entre la esfera privada y la pública
Para Nancy Fraser (1990), estos conceptos de esfera pública y sociedad civil permiten diferenciar la sociedad civil del aparato estatal, la economía de mercado y las asociaciones democráticas, distinción fundamental para concebir una adecuada teoría democrática. Una pobre delimitación conceptual entre lo que es y no es la sociedad civil puede distorsionar considerablemente las discusiones relacionadas con iniciativas de salud pública y salud global, para lo cual es adecuado plantear un ejemplo. En septiembre de 2011 se llevó a cabo la reunión de alto nivel de las Naciones Unidas sobre enfermedades no transmisibles, la cual contempló una declaración política en la que se hacía un llamado a emprender acciones para prevenir y controlar estas enfermedades (WHO, 2011). En las reuniones preparatorias llevadas a cabo en Moscú y Nueva York estuvieron involucrados varios representantes de la “sociedad civil”, entre los que se incluía el director ejecutivo del Foro Económico Mundial, entidad que claramente buscaba defender intereses económicos por encima de los públicos (WPHNA, 2011). En los registros oficiales de las Naciones Unidas relacionados con esta reunión, aparecen las siguientes supuestas organizaciones que representan a la sociedad civil: la cervecera Sabmiller, Global Alcohol Producers, Glaxo Smith Kline y Sanofi Aventis (United Nations, 2011). Es obvio que los intereses de estas multinacionales difieren abismalmente de las organizaciones que representan a los sectores ciudadanos.”
Gómez LF. Democracia deliberativa y salud pública. Editorial Javeriana, 2017. https://www.jstor.org/stable/j.ctv86dg7w

* La Editorial Javeriana me ha autorizado compartir algunos extractos del libro. 

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