Por qué los compromisos de autorregulación de
la industria de bebidas gaseosas y refrescos son un engaño.
La industria de
bebidas gaseosas y refrescos, agremiadas en la Cámara de la Industria de
Bebidas de la ANDI, tomaron la decisión el pasado 19 de mayo, de implementar
cinco compromisos dirigidos a “fomentar estilos de vida activos y saludables”.
El primero de ellos, y que será objeto de análisis de esta breve nota, reza
textualmente:
“Comercializar
exclusivamente en escuelas primarias las siguientes bebidas: agua mineral y
potable tratada, jugos 100 % de fruta, bebidas cuyo contenido de fruta sea
superior o igual al 12 % y bebidas a base de cereal, salvo que sean solicitadas
específicamente por o con el acuerdo de la administración de cada colegio para
propósitos institucionales, educacionales o informativos.” (Fuente: http://www.andi.com.co/Paginas/Ver_Mas.aspx?CustomID=1064)
Este propósito de la
industria, aparentemente loable, surge en momentos en los cuales se está
planteando la posibilidad de implementar un impuesto a las bebidas azucaradas
en Colombia, para enfrentar el creciente problema de la obesidad y diabetes
mellitus tipo 2.
Existe amplia
documentación acerca de cómo la industria de bebidas y alimentos
ultra-procesados ha lanzado estrategias similares (1), con el propósito de
retrasar la formulación e implementación de políticas públicas realmente efectivas,
como son los impuestos y las restricciones al márquetin y publicidad (2,3,4).
Tres aspectos de la
autorregulación de la industria de bebidas agremiadas en la ANDI generan preocupación:
-
- Muchas bebidas con contenidos superiores al 12% de fruta, contienen altos niveles de azucares y generan riesgos similares a los que tienen las gaseosas convencionales. Existe evidencia clara que demuestra cómo el consumo habitual de refrescos de fruta y bebidas con jugos de fruta, que contienen azúcares agregados, incrementa significativamente el riesgo de obesidad y diabetes mellitus tipo 2 (5). Un ejemplo de esta situación, es el producto de Alpina denominado “néctar frutto” que contiene 18% de fruta, sin embargo, el nivel de azúcar es de 16 gramos por porción de 200 mililitros.
- Santiago López, Director de la Cámara de Bebidas de la ANDI, declaraba en Caracol Radio que bebidas como la Pony Malta no están incluidos en esta autorregulación. Este producto contiene 19 gramos de azúcar por porción de 200 mililitros, nivel que es muy cercano al de una Coca Cola convencional (21 gramos de azúcar por porción de 200 mililitros).
- No existe ningún mecanismo para evaluar el cumplimiento de los compromisos de la industria, de manera independiente. La verificación de este tipo de autorregulaciones, debe ser llevada a cabo por una autoridad sanitaria competente, con participación de organizaciones de la sociedad civil y entidades académicas que no hayan recibido apoyo de la industria (6).
Referencias
1) Simon M. Can food companies be trusted
to self-regulate? An analysis of corporate lobbying and deception to undermine
children’s health. Loyola Los Ang Law Rev. 2006;39:169–236.
2) Mallarino C, Gómez LF, González L, Cadena Y, Parra D. Advertising of ultra-processed foods and beverages: children as a vulnerable population. Rev Saúde Pública. 2013;47(5):1006-10. http://www.scielo.br/pdf/rsp/v47n5/0034-8910-rsp-47-05-1006.pdf
3) Gómez LF, Ibarra L, Lucumí D, Arango CM, Sepulveda A, Erazo V, Cadena Y, Parra D. Alimentación no saludable, inactividad física y obesidad en la población infantil colombiana: Un llamado urgente al estado y la sociedad civil para emprender acciones efectivas. Global Health Promotion. 2012 19: 87.
4) Gómez LF, Jacoby E, Ibarra L, Lucumí D, Hernandez A, Parra D, Florindo A, Hallal P. Sponsorship of physical activity programs by the sweetened beverages industry: public health or public relations? Rev Saúde Pública. 2011;45(2)
2) Mallarino C, Gómez LF, González L, Cadena Y, Parra D. Advertising of ultra-processed foods and beverages: children as a vulnerable population. Rev Saúde Pública. 2013;47(5):1006-10. http://www.scielo.br/pdf/rsp/v47n5/0034-8910-rsp-47-05-1006.pdf
3) Gómez LF, Ibarra L, Lucumí D, Arango CM, Sepulveda A, Erazo V, Cadena Y, Parra D. Alimentación no saludable, inactividad física y obesidad en la población infantil colombiana: Un llamado urgente al estado y la sociedad civil para emprender acciones efectivas. Global Health Promotion. 2012 19: 87.
4) Gómez LF, Jacoby E, Ibarra L, Lucumí D, Hernandez A, Parra D, Florindo A, Hallal P. Sponsorship of physical activity programs by the sweetened beverages industry: public health or public relations? Rev Saúde Pública. 2011;45(2)
5) Xi Bo, Li S, Liu Z, Tian H, Yin X, Huai P, Tang W,
Zhou D, Steffen LM. Intake of Fruit Juice and Incidence of Type 2 Diabetes: A Systematic
Review and Meta-Analysis. PLOS ONE. 2014;9(3):e93471.
6) Sharma LL, Teret SP, Brownell KD. The food
industry and self-regulation: standards to promote success and to avoid public health
failures. Am J Public Health. 2010;100:240–246.
Excelente artículo y muy buen punto de vista
ResponderEliminarExcelente reflexión!
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