lunes, 15 de junio de 2015

Obesidad infantil en Colombia y América Latina. Un problema de baja prioridad en poblaciones pobres?

Luis Fernando Gómez Gutiérrez
En diversos eventos académicos en los que he participado en el último año, me ha sorprendido escuchar a profesionales de diversas áreas de la salud, afirmado que la obesidad en Colombia es un problema de baja prioridad en población infantil que vive en condiciones de pobreza.
Si bien existen algunas diferencias por grupos étnico, las prevalencias de obesidad en poblaciones infantil en Estados Unidos, son mucho más elevadas en personas de bajos estratos socioeconómicos. Esta relación negativa persiste aun después de controlar por múltiples variables sociodemográficas.(Ogden CL, Lamb MM, Carroll MD, 2010)
Qué pasa en Colombia? De acuerdo a la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional 2010 (ENSIN 2010) la prevalencia de exceso de peso (llámese sobrepeso y obesidad) en niños y niñas de 5 a 17 años es de 17,5% y su distribución por estrato socioeconómico es la siguiente:
- SISBEN* 1 (los más pobres): 14,3%
– SISBEN 2: 17,3%
- SISBEN 3: 21,1%
- SISBEN 4 a 5 (clase media y media alta): 22,3%
A partir de estas cifras se pueden formular varias conclusiones. En primer lugar, las prevalencia más elevada de obesidad infantil en Colombia la padecen los niños de clase media y media alta. Sin embargo, genera preocupación el hecho de que el 14,3% de los niños y niñas más pobres padecen esta condición crónica. Estas prevalencias, que son de importante magnitud en salud pública, podrían incrementarse significativamente en los próximos años e incluso es posible que, a medida de que se reduzcan los precios relativos de bebidas azucaradas y alimentos ultra-procesados y se afecten modos de vida social vinculados con la actividad física, la población infantil pobre tendrá la mayor vulnerabilidad social, lo cual invertiría la tendencia descrita. Esta es la experiencia vivida en Estados Unidos y en otros países de altos ingresos y resalta la importancia que tiene la posición socioeconómica como causa fundamental de procesos de salud y enfermedad.(Miech RA, Kumanyika SK, Stettler N, Link BG et al 2006; Link BG, Phelan JC. 1996)
Múltiples factores estructurales están implicados en los problemas de obesidad en Colombia y que, a su vez, están relacionados con la posición socioeconómica. Identifico dos que deberían ser abordados con urgencia por parte del gobierno y la sociedad civil. El primero de ellos, es la creciente y negativa influencia de la industria de bebidas y alimentos ultra-procesados en los patrones de alimentación. De acuerdo a la ENSIN 2010, el 21,6% de los niños y niñas de 9 a 13 años consumen diariamente bebidas gaseosas y es muy posible que este porcentaje se incremente en los próximos años si no se toman medidas al respecto. (ICBF 2010) Fuentes de la misma industria de bebidas no-alcohólicas reportan un incremento significativo en la venta de sus productos en Colombia; situación que es muy similar a la encontrada en países de ingresos bajos y medios.(ICBF 2010) El segundo desafío, es revertir la creciente motorización y expansión de nuestras ciudades. De acuerdo a cifras oficiales, la venta de vehículos automotores en Colombia se incrementó en 54,4% en el primer trimestre de 2011 con respecto al mismo periodo en 2012.(Dane 2011) Adicionalmente, los procesos de urbanización en Colombia y América Latina obligan a la mayoría de los pobres a ubicarse en áreas periféricas de las ciudades, incrementando las distancias a sus destinos utilitarios.(ONU-HABITAT 2012) El impacto de esta tendencia es demoledor para la actividad física relacionada con transporte, debido a que cada vez más personas que caminan o utilizan bicicleta adquirirán carros y motos. Los que no lo pueden hacer, estarán expuestos en su mayoría, a prolongados tiempos de recorrido en deficientes sistemas de transporte público, incrementado significativamente los patrones de sedentarismo.
La población más pobre es la más afectada por estos cambios en los modos de vida social, los cuales obedecen, desde mi perspectiva, a factores estructurales y no a “estilos de vida” de carácter individual.
Las intervenciones que se planteen deben estar a la altura de los desafíos que estamos enfrentando y no, simplemente, caer en la tentación de responsabilizar y culpar a las personas por los bajos niveles de actividad física o alimentación no saludable, mientras los contextos son agresivos para el bienestar humano y no facilitan su adopción.
Referencias

Departamento Administrativo Nacional de Estadística. Comercio de vehículos automotores nuevos. Trimestre 2011. Boletín de prensa. Bogotá. Mayo 31 de 2011. http://www.dane.gov.co/files/investigaciones/boletines/vehiculos/bol_veh_Itrim11.pdf
ICBF. Encuesta Nacional de la Situación Nutricional en Colombia, 2010. Bogotá, Colombia: Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF); 2010.
Link BG, Phelan JC. Understanding Sociodemographic Differences in Health-The Role of Fundamental Social Causes. Am J Public Health. 1996 86(4): 471-473
Miech RA, Kumanyika SK, Stettler N, Link BG, Phelan JC, Chan VW. Trends in the Association of Poverty With Overweight Among US Adolescents, 1971-2004. JAMA. 2006;295:2385-2393.
Ogden CL, Lamb MM, Carroll MD, Flegal KM. Obesity and socioeconomic status in children and adolescents: United States, 2005-2008.
NCHS Data Brief. 2010;(51):1-8.
ONU-HABITAT. Estado de las ciudades de América Latina y el Caribe 2012. Rumbo a una nueva transición urbana. Nairobi. 2012.
Raddar, reportada en la versión impresa de El Tiempo del domingo 1 de julio de 2012.

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